En julio, Camacol presentó en Cartagena la Hoja de Ruta para la Adopción e Implementación de Inteligencia Artificial para el Sector Constructor Colombiano, elaborada con la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes. Es el primer diagnóstico serio de cómo está el sector frente a la IA, y sus cifras dicen algo que muchos constructores ya intuían: casi todos creen que la IA va a cambiar el negocio, pero casi nadie la está usando donde importa.
Este artículo resume lo que encontró el estudio, lo compara con lo que está pasando en Chile y propone un plan de 90 días para una constructora mediana que quiera pasar de la conversación a un primer resultado medible.
Lo que encontró el diagnóstico
La encuesta nacional reunió 184 registros (132 de empresas constructoras), entrevistas con líderes y directivos del sector, una revisión de cerca de 60 artículos científicos y marcos internacionales, y un inventario de más de 1.300 casos de uso de IA. Las cifras principales:
- La madurez promedio del sector en IA es de 1,94 sobre 4. La meta de mediano plazo es llegar a 2,72.
- El 98% de las empresas cree que la IA tendrá un impacto alto o transformador en los próximos cinco años.
- El 84% está en etapa de exploración o no ha empezado un proceso formal.
- Solo el 4% la ha integrado en procesos críticos del negocio.
Las barreras que más se repiten son la falta de datos estructurados (52%), los costos de implementación (51%), la resistencia al cambio (41%), la baja integración entre sistemas (36%) y la escasez de talento especializado (31%).
La primera barrera es la que más nos llama la atención, porque no tiene que ver con la tecnología. En un proyecto de vivienda, la información está repartida: el avance de obra en la hoja del director, las ventas en el sistema comercial, la escrituración en el correo de quien la lleva y los desembolsos en los extractos del banco. Ninguna herramienta de IA puede cruzar lo que no está ordenado en algún lugar.
Chile muestra el mismo patrón
Un estudio reciente del Departamento de Ingeniería y Gestión de la Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con la Corporación de Desarrollo Tecnológico y la Cámara Chilena de la Construcción, encontró una brecha parecida:
- Nueve de cada diez profesionales dicen usar IA en su trabajo diario, pero nueve de cada diez empresas no la tienen en producción en procesos relevantes.
- El 74% de quienes la usan no mide con datos cuánto tiempo o dinero ahorra.
- Menos del 10% usa de forma sistemática los datos de proyectos anteriores.
- El 77% de las gerencias no ha definido roles, políticas, prioridades ni seguimiento para la IA.
La gente ya usa la IA por su cuenta, para redactar un correo o resumir un documento. Lo que falta es que la empresa la convierta en un proceso con dueño, con datos y con una medida de resultado, que es donde aparece la mejora de productividad.
Lo que recomienda la hoja de ruta
El documento de Camacol y los Andes no es una lista de herramientas para comprar. Propone un modelo de madurez para que cada empresa se diagnostique, un portafolio de casos de uso como mapa de posibilidades y 14 rutas de adopción según el tamaño y las capacidades de cada organización. De lo publicado sobre el documento rescatamos cuatro ideas:
- Empezar por procesos que ya funcionan bien, y usar lo aprendido para extenderlo a otras áreas.
- Elegir cada caso de uso según el indicador de negocio que se quiere mover: tiempos, costos, ventas, seguridad o productividad.
- Cambiar la pregunta "qué herramienta compro" por "qué problema resuelvo, qué capacidades tengo y qué me falta".
- Tratar la adopción como algo vivo que se revisa a medida que cambia la tecnología.
Un plan de 90 días para una constructora mediana
Lo que sigue es nuestra lectura práctica, a partir de cómo lo hemos hecho en nuestros proyectos de vivienda. No es la única forma, pero tiene una ventaja: al final de los 90 días hay un número para decidir si seguir.
Días 1 a 30: un problema, una etapa y los datos en orden
- Elige un indicador que duela. Por ejemplo, los días entre que una casa queda terminada y el banco desembolsa, o las horas que el equipo gasta cada semana armando el informe de gerencia. Mídelo hoy, antes de tocar nada.
- Toma una sola etapa o un solo proyecto. Intentar abarcar toda la empresa en el primer intento es la forma más rápida de no terminar.
- Haz el inventario de datos. Dónde vive cada dato que necesitas, quién lo actualiza y con qué frecuencia. Casi siempre aparecen tres o cuatro hojas de cálculo que dicen cosas distintas.
- Define una fila por unidad. Una fila por casa o apartamento, con su estado, sus fechas y su responsable. Esa tabla es la base de todo lo demás.
Días 31 a 60: unir y automatizar una tarea
- Une las fuentes en un solo lugar. No hace falta un sistema nuevo. Puede ser una hoja compartida que se alimenta sola de lo que ya existe: el informe del ERP, lo que reporta obra y lo que registra escrituración.
- Automatiza una tarea repetitiva. Buenas candidatas: consolidar el informe semanal, cruzar los pagos de los clientes con su plan de cuotas, avisar cuando una casa lleva más de una semana frenada o leer los extractos del crédito constructor.
- Deja la decisión en manos de una persona. La herramienta avisa y prepara; alguien con nombre propio revisa y decide.
Días 61 a 90: medir y poner reglas
- Vuelve a medir el indicador del día 1. Si no se movió, el problema no era el que creías o la herramienta no está resolviendo nada. Las dos respuestas sirven.
- Pon reglas básicas. Quién es el dueño de cada dato, qué información de los clientes entra a cada herramienta (en Colombia, la Ley 1581 de 2012 protege los datos personales) y qué decisiones nunca se automatizan.
- Decide el siguiente paso con el número en la mano. Si funcionó, extiéndelo a otra etapa o a otra tarea. Si no, ya sabes qué no hacer, y te costó tres meses en lugar de un año.
Los errores que más vemos
- Comprar la herramienta antes de saber el problema. Termina siendo una licencia más que nadie abre.
- No medir. Sin el dato de antes, nadie puede decir si la IA ayudó, y el proyecto muere en la siguiente reunión de presupuesto.
- Pilotos sin dueño. Si nadie responde por el resultado, el piloto se queda en piloto.
- Subir información de clientes sin cuidado. Cédulas, teléfonos y saldos no deberían terminar en cualquier herramienta gratuita.
En resumen
La hoja de ruta de Camacol pone al sector en 1,94 sobre 4. Subir ese número no depende de una gran inversión. Depende de que cada empresa elija un problema concreto, ordene los datos que ya tiene y mida si la herramienta movió el indicador. Las constructoras que lo hagan en los próximos meses van a tener lo que hoy tiene el 4% del sector: la IA funcionando en un proceso que importa.
En la próxima edición vamos a mirar qué aprendió el Reino Unido al exigir BIM en la obra pública desde 2016, y qué de eso le sirve a un proyecto de vivienda en Colombia.
Trivium Proyectos estructura, gerencia y desarrolla proyectos de vivienda en Colombia. En "Construir con datos" compartimos cada semana lo que aprendemos sobre productividad y tecnología en el sector.
Fuentes
- El País (Cali), "Camacol presenta hoja de ruta para acelerar la adopción de inteligencia artificial en la construcción", 23 de julio de 2026. https://www.elpais.com.co/economia/camacol-presenta-hoja-de-ruta-para-acelerar-la-adopcion-de-inteligencia-artificial-en-la-construccion-2357.html
- Facultad de Ingeniería, Universidad de los Andes, "La ruta hacIA una nueva era del sector constructor", 30 de septiembre de 2026. https://ingenieria.uniandes.edu.co/es/noticia/la-ruta-hacia-una-nueva-era-del-sector-constructor
- Departamento de Ingeniería y Gestión de la Construcción, Pontificia Universidad Católica de Chile, "IA en la construcción: Andrés Prieto participa en ExpoCamacol 2026 en Colombia". https://www.ing.uc.cl/ingenieria-y-gestion-construccion/ia-en-la-construccion-andres-prieto-participa-en-expocamacol-2026-en-colombia/
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