Antes de gerenciar, de diseñar o de construir, hay un primer paso que decide si el proyecto tiene sentido: la estructuración. Ahí se revisan los cuatro pilares (jurídico, comercial, técnico y financiero) juntos, no por separado, para saber con datos si el proyecto es viable y cuál es su mejor versión.
La estructuración no es un estudio que se hace y se archiva. Es un proceso donde las cuatro áreas se retroalimentan entre sí hasta encontrar el producto que mejor se vende y mejor rinde, dentro de lo que la norma y el lote permiten.
Qué permite la norma urbanística del lote, qué limitaciones tiene y qué proceso legal se necesita para licenciar. Junto con comercial, definimos también el vehículo jurídico más conveniente para desarrollar el proyecto.
Con lo que la norma permite, identificamos el producto idóneo para ese lugar: qué busca el cliente, cuánto puede pagar por él y de qué forma. Esta lectura de mercado es la que guía todo lo que sigue.
En paralelo, avanzamos en prediseño, estructuración de producto y precosteo. Lo comercial define qué vender y cómo; lo técnico lo convierte en un producto que cumple la norma y es viable en costos para ese público y ese precio de venta.
Todo lo anterior converge en dos preguntas: es rentable, y hay caja para desarrollarlo. Un PYG proyectado no sirve de nada si el flujo de caja no soporta la construcción. Aquí definimos equity necesario, crédito constructor cuando aplica, y cómo se optimiza la caja para que el proyecto no se quede sin combustible a mitad de camino.
Los cuatro pilares no se estructuran en paralelo y por separado: jurídico delimita, comercial orienta, técnico traduce eso a producto, y financiero valida si el resultado es rentable. Si no lo es, se ajusta cualquiera de los tres anteriores hasta que lo sea.
Una vez el proyecto está estructurado y decide arrancar, los mismos cuatro pilares pasan de definir la viabilidad a controlar la ejecución.
Urbano e inmobiliario, en cualquier tema legal que surja durante la ejecución del proyecto.
Ejecución de la estrategia comercial definida en la estructuración, para vender el proyecto lo antes posible.
Control de cumplimiento de costo y de cronograma sobre lo presupuestado en la estructuración.
Proyección y control constante del flujo de caja y de los resultados frente a lo modelado.
El arquitecto no llega después de la estructuración, está adentro desde el pilar técnico. Lideramos el diseño para que el producto responda al mercado, a la norma y al presupuesto desde el primer trazo.
Ejecutamos la obra, incluida vivienda de lujo, con nuestro propio grupo constructor. Del lote a la entrega, con el mismo control técnico y de costos que caracteriza a Trivium.
Así es como recomendamos trabajar y como ejecutamos con más frecuencia, aunque también se puede contratar por partes.
El mismo equipo que estructura el proyecto lo gerencia después. Nadie tiene que reinterpretar el modelo de otro: quien definió la viabilidad es quien la ejecuta y responde por ella.
Si ya tienes resuelta una parte del proyecto, entramos únicamente en lo que necesitas: solo estructuración, solo gerencia, o un pilar específico dentro de cualquiera de las dos fases.
Te decimos con datos si es viable, y si lo es, lo estructuramos y lo gerenciamos hasta la entrega.
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